Evolución del etiquetado en los productos alimentarios

marzo 07, 2018

La reglamentación europea no exige indicar el lugar de origen de todos los alimentos. Sin embargo, cuando por omisión se puede producir algún engaño a los consumidores sobre la procedencia de los mismos, se convierte en algo obligatorio. Según las encuestas, la mayor parte de la ciudadanía valora mucho esta información y supone un punto importante a la hora de decantarse por un producto u otro.

En la entrada de hoy vamos a hablar de la evolución que está experimentando el etiquetado de los alimentos y os mostraremos las mejores soluciones de trazabilidad para mejorar los aspectos logísticos de una empresa.

¿Hasta dónde debe llegar la información de la etiqueta?

Aunque hay conformidad con respecto a la inclusión de una información más exhaustiva, que recoja aspectos como el país de procedencia de los alimentos, el nivel de detalle de las etiquetas sigue sujeto a debate. La mayor preocupación por parte de algunos sectores es que estas medidas incrementen el precio final de los productos, algo que repercutiría directamente en el bolsillo de los ciudadanos.

El reglamento fija un criterio de base para indicar el lugar de procedencia de un alimento, pero aún a día de hoy existen muchas dudas con respecto a su aplicación, sobre todo en lo referido a los productos derivados de la carne o la leche. Es un debate que se encuentra abierto y del que tendremos más información con el paso de los meses.

Información sobre los alimentos

La información recogida nos hace tomar consciencia sobre lo larga y compleja que es la cadena de producción y distribución de los alimentos. En este sentido, los clientes podrán hacerse una mejor idea de cómo los productos llegan a sus manos y las distintas fases de elaboración por los que han pasado.

La ventaja también alcanza a las propias empresas, que no siempre cuentan con una perspectiva global de su actividad. Por esta razón, es muy recomendable utilizar equipos de marcado y verificación de etiquetas y códigos de barras, que al ser tan rápidos, eficaces y seguros no supondrán un retraso en la cadena productiva. De esta forma, tu negocio podrá hacer frente a las futuras demandas en materia de legislación europea y estará más preparado para competir con otras compañías del sector.

¿Más información es igual a mayor coste?

Aunque algunas voces dentro de la industria alimentaria han mostrado su preocupación acerca del incremento en el precio final de los productos que supondría adoptar estas medidas, los expertos de la UE han considerado que tendría una relevancia poco significativa. En la actualidad, los equipos de grabado, así como lectores y otros aparatos, tienen unos precios muy asequibles incluso para las empresas más pequeñas.

Además, nos permiten gestionar de una forma más directa las operaciones, obteniendo datos muy interesantes sobre la ubicación del producto y la posibilidad de retirarlo del mercado si surgiera cualquier incidencia. Además, el etiquetado del producto evita las falsificaciones, aumenta la seguridad de los consumidores y su fidelidad, por lo que supone un importante incremento de la relevancia de nuestra marca.